The Lone Ranger: el regreso a las praderas

Por Juan Manuel Nevarez

 

Aparte de los superhéroes, de niño me encantaba todo lo relacionado con indios y vaqueros. Siempre andaba de sombrero y botas, con un cinto, un par de pistolas, insignia de sheriff y, obvio, un antifaz, pues El Llanero Solitario era uno de mis personajes favoritos, ya que mi mamá me contaba de él y y los cuentitos que su tía leía. Unos cuantos años después pude conseguir algunos de esos viejos ejemplares de Editorial Novaro, y recuerdo que en la primera mitad de los 80 se transmitió en Canal 5 la serie animada producida por Filmation (los mismos responsables de He-Man y Los Amos del Universo). Gracias a la caricatura, en cines proyectaron nuevamente una vieja película del justiciero enmascarado. Y claro, también tuve un par de figuras de acción del Llanero y Tonto (rebautizado como Toro en Mexico), ambas del tamaño de un Max Steel moderno, con ropa de tela y caballos a escala.

 

 

Con los años, y debido a la baja del género western en todos los medios, mi interés también fue declinando, hasta que Disney produjo una nueva película de The Lone Ranger (porque ahora ya uno habla inglés). Aunque la crítica la puso de vuelta y media, salí del cine convertido de nuevo en un niño de cinco años, queriendo gritar ¡Hi-yo silver!, pero después mi interés cayó de nuevo. Sabiendo que los comics del personaje son publicados actualmente por Dynamite Entertainment, esperé pacientemente a que Kamite o Panini los trajera a Mexico, pero al ver que ninguno de los sellos tenía esa intención, en la navidad pasada procedí a regalarme el omnibus con los 26 números del primer volumen, que comenzó a publicarse en 2006.

 

Escrito por Brett Matthews y asesorado por John Cassaday, quien se encargó de todas las portadas, el título contó con arte interior de Sergio Cariello, y narró los inicios del personaje, su encuentro con Tonto, el inicio de su cruzada por la justicia, y la búsqueda implacable del responsable del asesinato de su padre y su hermano, rangers de Texas, culminando con el inevitable enfrentamiento entre ambas partes. Con una trama muy bien lograda y cargada con todo el sabor de un western clásico, este cómic gozó de un estilo narrativo más dinámico que invitaba a cambiar una y otra vez las páginas hasta llegar al final de la historia. A su vez, el sólido arte de Cariello fue capaz de transportar a los lectores a las praderas, para montar un caballo imaginario y disparar balas de plata.

Aunque este título respetó bastante las raíces del personaje, Matthews le agregó algunos detalles para mantenerlo fresco, además de que nos brindó un gran manejo de personajes (el villano principal, Butch Cavendish, es una delicia) y guiños a la mitología del héroe, incluido uno a la famosa obertura de Guillermo Tell, compuesta por Rossini y utilizada desde hace casi un siglo como fanfarria del personaje, lo que sin duda agradará a los admiradores del personaje que busquen reencontrarse con su héroe, así como a quienes se acerquen a él por vez primera.

 

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Author: Juan Manuel Nevárez

Licenciado en Administración y Finanzas, es comunicólogo de clóset, apasionado de la literatura, la música, el cine y los cómics, los cuales ha coleccionado y leído por casi 40 años. Radica en Mazatlán, Sinaloa, donde ha colaborado con fanzines sobre arte y cultura como El Virus, además de haber ganado varios concursos de cuento y de canción inédita. También ha participado en grupos especializados como Mundo Geek, donde funge como moderador, además de participar en los videos de YouTube del mismo proyecto.

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