Leyendas de la Comicteca: Captain America fue artista de cómics

Por Alberto Calvo

 

Desde la explosión del Universo Cinematográfico Marvel en la cultura popular del mundo occidental, es como si la gente diera por hecho que ninguno de los héroes Marvel (a excepción de Spider-Man) tiene una identidad secreta, pero ése es un componente básico del género de superhéroes desde su concepción, hace más de ochenta años.

El caso de Steve Rogers, el héroe conocido como Captain America, es especial, pues en los cómics su identidad también es pública, aunque no siempre fue así. De hecho, el patriótico vengador ha revelado su identidad al público en dos ocasiones distintas, con décadas de diferencia. ¿Cómo es esto? En qué momento dejó de necesitar una identidad secreta? Demos un repaso a su historia.

Desde su creación en 1940, la identidad del Captain America fue un secreto celosamente guardado por las autoridades. Además de las obvias cuestiones de seguridad personal para Steve Rogers, otra razón para el secreto era la idea de que más que un individuo, el héroe era un símbolo, y esa condición podría verse comprometida si era asociada a una sola persona. Tan era un secreto, que cuando James Buchanan, el joven amigo de Steve Rogers, lo descubrió, terminó convertido en Bucky, al compañero de aventuras del Cap.

En 1967 el héroe decidió retirarse para llevar una vida normal. ¿La razón? Se iba a casar con la Agente 13, mejor conocida como Sharon Carter, y pensó que sería mejor no tener que cuidarse las espaldas todo el tiempo, por lo que anunció su retiro e hizo pública su identidad, causando revuelo entre los habitantes del Universo Marvel. Esto apareció en una historia titulada A Time to Die — A Time to Live!, obra de Stan Lee y Jack Kirby, publicada en Tales of Suspense #95, en la época en que Captain America y Iron Man compartían el título.

Eso cambió alrededor de año y medio después, pues en 1969, en el número 113 de la misma serie (rebautizada a partir del #100 como Captain America), en una historia llamada The Strange Death of Captain America, último número de Jim Steranko como escritor y artista de la serie, le volvieron a dar una identidad privada al héroe, luego de que éste finge su muerte y deja atrás una máscara de Steve Rogers para dar a entender qué esta identidad había sido falsa.

A los escritores siguientes, empezando por Stan Lee, no les importó dar seguimiento a esa historia, e incluso en Avengers #107, The Master Plan of the Space Phantom!, historia escrita por Steve Englehart y dibujada por Jim Starlin y George Tuska, publicada en 1972, explicaron que el Space Phantom había hipnotizado a la población de la Tierra, provocando que todo mundo olvidase que Steve Rogers era el Capitán América.

En 1979 mataron (o eso nos hicieron creer) a Sharon Carter, lo que provocó cambios en la vida civil de Steve Rogers, aunque los escritores responsables de sus aventuras desde entonces y a inicios de los años 80, que incluyen a Roger McKenzie, Chris Claremont, Mike W. Barr y Roger Stern, no parecían tener un plan claro para él. Por un tiempo la idea fue convertirlo en un artista comercial, y pronto lo vimos trabajar en arte publicitario.

Cuando Mark Gruenwald se convirtió en el escritor regular de la serie, decidió hacer algunos cambios. Cansado de lidiar con publicistas, Rogers buscó alternativas, y decidió probar suerte como artista de cómics. Tras preparar algunas muestras, concertó una cita y se presentó en las oficinas de Marvel Comics, donde se entrevistó con Mike Carlin, y fue contratado para dibujar el cómic de… ¡¡Captain America!!.

Incluso hay un momento en que le comenta a Bernie Rosenthal, su novia en aquella época, que cada año debe firmar una renovación de contrato para que la Casa de las Ideas pueda seguir publicando un cómic con sus aventuras, incluso si ahora será él quien se encargue de dibujarlas. Aunque nadie en Marvel lo sabe, claro. Y ustedes que creían que era curioso que Peter Parker le vendiera al Daily Bugle fotos de su alter ego…

Gruenwald escribió Captain America por poco más de diez años, y aunque en ocasiones había referencias al trabajo del héroe como artista de cómics, eso fue poco a poco cayendo en desuso, y escritores posteriores lo ignoraron por completo. El siguiente desarrollo en la saga de su identidad secreta se dio en 2003, cuando John Ney Rieber y John Cassaday lanzaron una nueva serie del personaje.

En el número 3, conclusión del primer arco de la serie, y luego de un enfrentamiento con un grupo de terroristas, el héroe decidió que era momento de enfrentar la realidad, que él era un hombre y nadie debería verlo como algo más, así que hizo una declaración ante las cámaras para revelar al mundo (una vez más, aunque nadie lo recordase) que el Capitán América era Steve Rogers y sus actos debían ser considerados como los de un individuo y no los de una nación.

En términos generales, ese status quo se ha mantenido hasta nuestros días, y la versión del personaje que hemos visto en las películas del MCU reflejan esta situación en que, incluso si en ocasiones actúa enmascarado, la identidad del Capitán América es de conocimiento público sin que esto sea causa de mayores consecuencias aunque, claro, con tan poco tiempo desde que lo descongelaron, el personaje no tiene una verdadera vida privada que pudiera verse afectada.

Aún así, creo que hubiera sido un bonito guiño al pasado si en alguna de las películas lo hubiéramos visto, aunque fuese por un momento, sentado frente a un restirador, dibujando páginas de cómic, aún si no fueran de Captain America

Author: Alberto Calvo

Alberto Calvo es escritor, traductor, editor y podcastero con casi 40 años leyendo cómics. Siempre ha sentido curiosidad sobre dónde y cómo se crean los cómics, pero para él lo más importante son las historias. Traduce cómics para Panini Comics México, tuitea como @albion2112, y puedes escucharlo cada semana en comicverso.org o leerlo de forma habitual en hogueradelasnecedades.blogspot.com

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