La historia del cómic… ¡en cómic!

Por Dán Lee

 

¿Quiere usted conocer la historia del cómic desde sus inicios prehistóricos hasta la época moderna? ¿Es usted fanático de las historietas, y quisiera saber innumerables datos de trivia para impresionar a otros ñoños como usted? ¿Piensa, como Will Eisner, que la narración gráfica es uno de los mejores medios didácticos que se hayan inventado?

Seguramente has respondido que sí a todo (por algo eres lector de Comikaze). Entonces The Comic Book History of Comics (TCBHOC) es para ti. En este libro, dividido en dos volúmenes (Birth of a medium y Comics for all, originalmente publicados en dos series de seis números cada una), los autores ilustran la historia del cómic desde el punto de vista anglosajón, aunque sí se da tiempo para hablar del manga, de autores británicos y europeos relevantes, e inclusive del cómic latinoamericano y mexicano. TCBHOC anda todo el camino desde las pinturas rupestres hasta el cómic en las aulas universitarias, y deja pocas piedras sin voltear.

Esta obra de Fred Van Lente, Ryan Dunlavey y Adam Guzonski, publicada por IDW en 2016 cuenta con múltiples virtudes. Una de las más importantes es la capacidad de síntesis. Generalmente presenta un tema por página. En unas cuantas viñetas y con información concisa, se tocan temas como el origen de las palabras cartoon y amarillismo, por ejemplo. En ocasiones, las páginas muestran un gran parecido con la infografía, recurso aparentemente moderno que también combina dibujos, colores y datos, aunque no utiliza la secuenciación característica del cómic. Por otra parte, presenta autores que han tenido mayor impacto en el medio, por lo cual se profundiza en su obra y se les otorga más espacio.

 

Vale mencionar otro de los aspectos positivos de estos libros: se valora el trabajo de las personas que han trascendido en el medio. Como en cualquier texto de historia, se avanza cronológicamente y se enumeran nombres, lo que hicieron, y cómo esa acción transformó al mundo de los cómics, tanto en el aspecto formal y estético como en la faceta financiera. Se describe con detalle los engranes que permitieron a la industria del cómic norteamericano avanzar en las direcciones en que lo ha hecho.

Autores, editores, empresarios, detractores y oportunistas desfilan en las viñetas. Algunos de ellos legendarios y muy conocidos, otros cuyos nombres sorprenden al lector (por ejemplo, Patricia Highsmith, famosa escritora de terror y novela negra, quien escribió ingentes cantidades de páginas de cómic antes de dedicarse por completo a la narrativa). De esta forma, historias que no están muy a la vista del lector promedio toman su verdadera dimensión, y el valor de ciertos nombres gana brillo.

En este tema, sobresale una subsección que los autores titularon Comic Book HERtory of comics, en la que se subraya el papel de mujeres que han desempeñado un papel importante para la historieta, como Nell Brinkley, La reina de los cómics; Tarpé Mills, creadora de la primera súper heroína, The Black Fury, y Jackie Ormes, artista afroamericana que creó tiras antirracismo, entre muchas otras creadoras que aparecen en esta sección.

 

Otro factor relevante que se subraya en TCBHOC es el de los eventos históricos y movimientos que acompañan la evolución del cómic norteamericano. Guerra, recesión económica, malestar social, ruptura generacional, control mediático; estos y otros sucesos aparecen como parte del contexto que se mueven a la par o que inclusive provocan cambios significativos en los contenidos o formas en que aparece la historieta. Por ejemplo, cómo es que la modificación en las leyes de derechos de autor afectó positivamente a talentos creadores en las grandes compañías, pero que casi llevaron a Jack Kirby a la depresión, al saber que él no obtendría tantas ganancias con su trabajo en Marvel, cuyos directivos inclusive se negaban a regresarle sus páginas originales (que sí podían conseguirse en el mercado negro, de acuerdo a este tomo).

Éste y muchos otros datos poco conocidos de las editoriales más conocidas y sus actores prominentes, algunos francamente oscuros, son uno de los mayores atractivos de estos volúmenes. Se narran teje-manejes corporativos, traiciones, injusticias, engaños, y otras linduras por las que uno termina por agradecer triplemente a los autores que lograron crear historias que hemos disfrutado por años a pesar de las telarañas que se tejían a su alrededor (algunas siguen ahí, a pesar del tiempo y la exposición mediática).

 

De la misma forma, por momentos, TCBHOC es una fuente abundante de chismes del mundo del cómic y la farándula relacionada con el tema; se narra, por ejemplo, que un par de actores del show de Batman de los 60 fueron expulsados de una orgía hollywoodense por actuar sus personajes durante la fiesta.

El tono humorístico en que se narran las anécdotas es otro de los aciertos de TCBHOC. Las viñetas utilizan el estilo caricaturesco y elementos reconocibles de la cultura pop para ilustrar de forma sencilla y digerible los fragmentos de historia que cuenta. Sin importar cuán serio sea el tema en cuestión, la solemnidad no se asoma por ninguna de las páginas de esta obra. Los autores siempre hallan una manera divertida o ligera de relatar esbozos biográficos, datos históricos, estadísticas o anécdotas truculentas. El buen humor y las virtudes mencionadas anteriormente hacen de esta una lectura ágil. Si así fueran los libros de historia de educación básica, el aprendizaje sería más significativo.

Esto me lleva a mencionar la característica que más brilla en esta obra: el cómic es el medio. A la usanza de Scott Mc Cloud en sus seminales ensayos sobre arte secuencial, Van Lente y Dunlavey actúan lo que predican. ¿Quién puede estar más interesado en la historia de los cómics que los lectores de cómics? Con esto en mente, los autores decidieron utilizar la historieta para hablar de la historieta.

 

Confiados en las bondades del medio y del valor de la narrativa gráfica como herramienta didáctica, Van Lente y Dunlavey demuestran inteligencia al elegir la forma en que organizaron la cantidad de información seleccionada; demuestran convicción también, pues no sólo tuvieron una idea genial, sino que la ejecutaron hasta el fin, con buen humor y dinamismo, para añadir bonus points a estos modernos enciclopedistas.

No encontrarán un texto sobre este tema que abarque tanta información y la presente de forma tan amena, o al menos yo no lo he encontrado. TCBHOC es una obra que debería estar en cualquier biblioteca de un seguidor del medio. Para ellos fue escrita y dibujada. O bueno, para nosotros.

Author: Dán Lee

Traductor y corrector de estilo desde hace 20 años, ganó el Premio Nacional de Cuento en 2009 (Premio Rafael Ramírez Heredia) y 2013 (Premio Acapulco en su tinta). Es autor de los libros de narrativa Función Monstruo (Miguel Ángel Porrúa, 2013) y Mentiras bien contadas (UNAM, 2014). Autor del libro académico Un descenso al abismo (Editorial Académico Española, 2012). Escritor del comic Canek Jr., es miembro del colectivo artístico This is Lucha Libre, ha colaborado en más de veinte antologías de cuento nacionales e internacionales, así como en revistas de literatura impresas y electrónicas como Día Siete, Punto de Partida, Cultura Urbana, Revista Mexicana de Literatura, Vozed, Penumbria, Furia de Titanes, entre otras.

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