La Comicteca: Whiteout, de Rucka y Lieber

Por Alberto Calvo

 

Con el éxito de The Old Guard a una semana de su estreno en Netflix, el nombre de Greg Rucka anda en boca de muchos fans de cómics, y mientras se especula sobre la posibilidad de una secuela, presumiblemente basada en la segunda miniserie de The Old Guard, recién concluida, y circulan rumores de que está escribiendo una película de espías para Gal Gadot (no quiero atreverme a pensar que pudiera ser algo relacionado con Queen & Country, otro de sus cómics que encuentro excelente), me pareció que era un buen momento para voltear al pasado y echar un nuevo vistazo a su primer cómic, publicado por Oni Press en el cada vez más lejano 1998: Whiteout.

 

A finales de los años noventa Rucka empezaba a hacerse de cierto prestigio como novelista gracias al éxito de sus primeras dos novelas Keeper y Finder, protagonizadas por Atticus Kodiak, un guardaespaldas profesional. En más de una entrevista salió a colación que era lector de cómics y le gustaría escribir alguno un día. Eso llamó la atención de Joe Nozemack y Bob Schreck, cabezas de la naciente Oni Press. Tras un par de conversaciones ultimaron los detalles para trabajar juntos, y pusieron a Rucka en contacto con Steve Lieber, artista e cómics que entonces era mayormente conocido por su trabajo en Hawkman, y muy pronto el proyecto estuvo en marcha.

Whiteout fue una miniserie de cuatro números, y la historia cuenta la investigación del primer homicidio cometido en la Antártida. El título, además de ser el nombre del líquido blanco usado para corregir errores de escritura o dibujo, hace referencia al término usado en inglés para referirse a las condiciones de poca o nula visibilidad que se dan durante una tormenta de nieve, cuando todo se torna blanco. De cierto modo es un equivalente a blackout (apagón), que se utiliza para denominar las similares condiciones de pobre visibilidad ante la oscuridad absoluta producto de una falla eléctrica, cuando todo se ve negro. Hasta donde sé, whiteout no tiene una traducción al español.

 

Carrie Stetko es una alguacil de los Estados Unidos (US Marshall) que en el pasado tuvo algún desacuerdo no especificado con sus superiores, y como resultado de ello fue asignada a cumplir con sus funciones en el territorio más hostil y lejano donde podría tener jurisdicción: el Polo Sur. Se encuentra estacionada en la estación polar McMurdo, propiedad de los Estados Unidos en la Antártida. Y ahora está por convertirse en el primer oficial de la ley en investigar un homicidio en ese helado continente.

A primera vista se podría pensar que no será una investigación demasiado complicada, pues el reducido número de personas que conforman el personal de la estación significa que no hay tantos posibles sospechosos. El problema es que se avecina una tormenta que, además de crear las condiciones de pobre visibilidad ya mencionada, provoca una interferencia electrónica en todos los sistemas de comunicación, lo que la imposibilita de solicitar apoyo, y genera un peculiar estado de caos pues mucho del personal es evacuado a otras instalaciones.

Entonces aparece en escena Lilly Sharpe, oficial de la ley asignada a la estación polar británica, ubicada a unos kilómetros de McMurdo, quien sería el equivalente a Carrie en aquella estación y bajo las circunstancias se convierte en el único apoyo con que cuenta para intentar atrapar al asesino antes de que mate al resto del personal que queda en la estación. Pero la marshall empieza a sospechar que Sharpe es en realidad una agente del MI-6, y no sabe si puede confiar en una espía del Servicio Secreto británico que podría tener sus propias razones para haber aparecido de la nada y dispuesta a ayudar.

 

Rucka le saca el mayor provecho a la situación que creó para maximizar la intriga y misterio de su historia. A lo largo de los años se ha ganado una reputación por escribir buenos personajes, y es una característica que desde Whiteout ya estaba presente en su trabajo. Aquí crea un pequeño grupo de personajes interesantes y los va desarrollando a través de sus diálogos e interacción al tiempo que desarrolla la trama. Carrie y Lilly se convierten en un peculiar equipo de detectives en una carrera contra el reloj, pues deben descubrir al asesino antes de que pueda asesinar a todos en McMurdo. La caracterización de ambas es impecable y evita el uso de clichés.

Por su parte, Lieber se ganó excelentes críticas por su trabajo en esta serie, pues aunque ya se sabía que era un buen narrador gráfico, su talento y capacidad para recrear el inhóspito ambiente de la Antártida en un cómic que además se publicó en blanco y negro llamó la atención de lectores, colegas y editores. Sus personajes también son muestra de su capacidad y versatilidad, pues consigue dotar a cada uno de una identidad visual propia, incluso con las limitaciones impuestas por el hecho de que todos los personajes usan ropa muy similar, además del ya mencionado detalle de que la serie se publicó en blanco y negro.

 

En 2009 se estrenó una película protagonizada por Kate Beckinsale supuestamente inspirada en el cómic, pero lo único que tiene en común con éste es la idea central de una agente federal de los Estados Unidos que debe investigar un homicidio en la Antártida, y el resultado fue tal que entre menos hablemos de ella, mejor. De hecho, propondría hacer de que cuenta como que no existe y esperar que algún día alguien decida hacerle trabajo a la obra de Rucka y Lieber.

En los poco más de veinte años que han pasado desde entonces, ambos autores se han hecho, cada uno por su lado, de exitosas carreras tanto en títulos de Marvel y DC como en cómics de su propia autoría, así que si están familiarizados con su trabajo en años recientes puede resultar interesante ver lo que hacían hace un par de décadas. La historia recibió una secuela, Whiteout: Melt, en el 2000 y ambas series fueron recopiladas en 1999 y 2001. En 2007 aparecieron nuevas versiones en un formato ligeramente más pequeño que a la fecha no es difícil de conseguir.

 

En resumen, Whiteout es un excelente cómic de intriga y misterio que debe resultar del agrado de los aficionados a las historias de detectives o del género de suspenso. Supongo que lo mismo aplica para los fans de Rucka, o para aquellos interesados en conocer más de su trabajo sin tener que hurgar en busca de lo que ha producido para Marvel y DC Comics en las últimas dos décadas y que prefieran echar un vistazo a su trabajo como autor independiente. Lectura bastante recomendada.

Author: Alberto Calvo

Alberto Calvo es escritor, traductor, editor y podcastero con casi 40 años leyendo cómics. Siempre ha sentido curiosidad sobre dónde y cómo se crean los cómics, pero para él lo más importante son las historias. Traduce cómics para Panini Comics México, tuitea como @albion2112, y puedes escucharlo cada semana en comicverso.org o leerlo de forma habitual en hogueradelasnecedades.blogspot.com

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