Hugo Arámburo, maestro del cómic regio

Por Everardo Ferrer. Publicada originalmente en Comikaze #34 y #35 (2018)

 

Hugo Arámburo Martínez es una destacada figura del cómic neoleonés. Ha trabajado tanto de manera independiente como para la historieta industrial, aquella que tiraba cientos de miles de ejemplares de los más diversos géneros. Además de haber incursionado internacionalmente en el mundo del cómic, es coautor de dos personajes sobresalientes del cómic regio: Siniestro, Cazador de Demonios y Lobo Blanco, publicados por los más importantes sellos editoriales de aquella entidad.

Pese a su impresionante trayectoria de más de tres décadas, conserva una extraordinaria sencillez que le ha ganado el respeto de todo aquel que lo conoce. A continuación la entrevista que hicimos a este indiscutible maestro.

Hugo Arámburo y su inseparable colega Francisco Solís, creadores de Siniestro

 

¿Por qué decidiste ser dibujante de historietas?

Desde pequeño dibujaba. En la secundaria seguía dibujando y me di cuenta que lo hacía de forma secuencial, pero nunca pensé en tener este trabajo. Cuando me preguntaban qué quería ser de grande, yo respondía dibujante.

Claro, llegar a serlo no fue fácil, trabajé en otras cosas. ¿Quién lo iba a decir? En junio cumplí 33 años como profesional.

¿Cómo incursionaste en el medio?

Los sábados salía de trabajar a medio día y me desviaba un poco para checar los puestos de revistas usadas de las calles de Juárez y Madero. En ese entonces encontrabas los cómics de Superman, Batman, Turok, Sargento Furia y Spider-Man (dibujado por mi amigo, el maestro José Luis Durán), pero también historietas mexicanas. Una de ellas, un sensacional cuyo nombre no recuerdo, era dibujada por Alberto León. La buscaba cada semana y me decía tengo que dibujar igual o mejor que él.

Un sábado que fui a buscar mis revistas, en una de ellas vi un anuncio que decía Se busca dibujante, argumentistas y portadistas. Mandé mis pruebas, me llamaron y, a Dios gracias, me quedé. Así empecé mi profesión como dibujante de historietas.

 

¿Cómo te adaptaste a los diferentes géneros narrativos?

La verdad, no lo sé. Siempre que me dan un guion lo leo para ver de qué trata y checar la documentación que necesitaré. Después lo estudio más y me meto en el personaje, lo actúo. Incluso después de terminar un trabajo tenía que esperarme unos tres o cuatro días para empezar el siguiente, pues necesitaba sacudirme de la mente al personaje anterior. Así es como lo hago hasta la fecha y, a Dios gracias, me siguen contratando y no me ha faltado trabajo. Actualmente doy clases de dibujo y cómic en la Casa de Cultura de Escobedo, Nuevo León, donde vivo.

He pasado por todos los géneros: terror, acción, fantasía, amor, fútbol, lucha libre, boxeo e incluso el erótico-porno.

¿Hay alguno de su predilección?

La acción, la fantasía-ficción. Me gusta el movimiento, dibujar vaqueros y soldados que corren y disparan, guerreros bárbaros tirando flechas, monstruos fantásticos, caballeros águila, hombres con cabeza de caballo o de dragón, o una gran jugada de fútbol, una explosión o una escena de lucha libre… no puedo decidirme por una sola cosa.

En los 90 hubo un boom de cómic independiente y en Nuevo León hubo muchos. Creaste Creaturas de la Noche con Francisco Solís. Platícanos de eso.

El primer dibujante de Monterrey que sacó un título fue Francisco Solís (Míster Cómic, para mí). Los personajes de Creaturas de la Noche eran Gato Negro, Pesadilla, Tecolote, Nocturna y su líder, Siniestro. Trabajé con Francisco en cinco de los seis números. La gente nos pedía que sacáramos una aventura de Siniestro, pues era el que tenía más porte, y luego de varias juntas creativas en el estudio que tengo en casa, lanzamos dos números de Siniestro, Cazador de Demonios. Por fortuna el personaje pegó y ya existe en carne y hueso, pues es luchador (apadrinado por el Hijo del Santo y Blue Demon Jr.). Hace un tiempo nos hicieron un homenaje en la Casa de Cultura de Monterrey por el 20 aniversario del cómic.

Fixión Narradores publicó recientemente la novela gráfica de Siniestro, escrita por Francisco, dibujada por mí y excelentemente coloreada por el genial Marte Gracia.

 

La lucha libre es un género con el cual te identificas tras dibujar Sensacional de Luchas y Santo: La Leyenda de Plata. Ahora haces Lobo Blanco, título creado prácticamente para que tú lo dibujaras. ¿Cuál ha sido la experiencia?

Desde pequeño, gracias a mi padre, Federico Arámburo Villanueva, me gustaban la lucha libre y el fisicoculturismo. Él era un ferviente admirador del Santo y obviamente yo también. De mis seis hermanos (tres hombres y tres mujeres) era el único al que le gustaba. De hecho, practiqué el hermoso deporte de los costalazos y conozco el nombre de ciertas llaves. ¿Quién diría que con el tiempo me invitarían a ser parte del equipo de dibujantes de Santo: la Leyenda de Plata?

En cuanto a Lobo Blanco, Baltazar Cárdenas, de Lamigala Estudio, y yo lo creamos y diseñamos. Lobo Blanco salió de otra junta creativa en el estudio de un servidor, por eso somos dueños y creadores de este gladiador. Por cierto, amantes del cuadrilátero, esperen pronto una gran sorpresa.

Al hablar de internacionalización la gente piensa en Estados Unidos o Europa. Además de trabajar para ambas regiones, también lo ha hecho para Sudamérica.  ¿Qué diferencia notó al trabajar para estos mercados?

He tenido la oportunidad de publicar en Venezuela, en Colombia, varias veces en Estados Unidos con la revista Heavy Metal, en Inglaterra junto a Abraham Martínez Cuervoscuro para la Comic Strip Magazine, y en Chile con la novela gráfica Fausto Sudaca. Creo no hay diferencia en el formato,  pues el tamaño de la página, de los paneles y sobre todo, el estilo de dibujo, es el mismo. En algunos casos hay variantes, pero en general no he tenido problemas.

 

Platíquenos un poco sobre Fausto Sudaca y su visita a Chile.

Fausto Sudaca es una obra adaptada por el director Omar Saavedra, quien también contrató a un equipo para trasladarla al cómic, y yo recibí la encomienda de dibujarla. Fue un gran reto, pues los diez personajes que dibujé están basados en actores de carne y hueso, por lo que tenía que trazarlos tal y como son en la vida real.

Uno de los actores salió del proyecto por problemas familiares y, al entrar otro actor en su lugar, tuve que dibujar a su personaje de nuevo. Después, a mediados de la realización de la novela, entró otra actriz a reforzar el elenco, por lo que nuevamente, como se dice en el béisbol,  ¡Pa´atrás los fielders!, tuve que trabajar a este personaje.

Poco tiempo después se realizó la Feria Internacional del Libro de Santiago de Chile 2016, con México como país invitado. Como parte de la delegación mexicana asistieron muchos escritores, editores, dueños de editoriales, narradores de cuentos, actores y al parecer un solo dibujante, su servidor.

El Departamento de Cultura de Chile me invitó a dar unas conferencias y talleres en colegios, por lo que mi estancia de tres días se convirtió en una semana. Tuvimos presentaciones en librerías, talleres y conferencias, así como entrevistas de radio.

 

Las alianzas con autores y artistas más jóvenes lo han mantenido vigente. ¿Usted los elige o ellos se le acercan?

Afortunadamente he estado trabajando mucho y comparto imágenes de comisiones y trabajos recientes para algunos seguidores de tu servidor.  Esto ha permitido que las personas por las que hoy en día estoy contratado vean que sigo aquí, que sigo vigente. Por eso la gente sigue confiando en mi estilo de dibujo y me sigue contratando, pues además respondo con profesionalismo, seriedad, calidad  y, sobre todo (perdón que yo lo diga) con los tiempos de entrega.

Para finalizar, ¿Cuáles son los siguientes proyectos de Hugo Arámburo?

Estamos por lanzar la novela gráfica de lucha libre Lobo Blanco, junto a Baltazar Cárdenas. En el mismo género está el cómic de un luchador llamado Ángel Negro con arte mío que está a punto de aparecer. Por otro lado, con Francisco Solís tenemos algo nuevo llamado Mundo Guerrero, una historia fantástica ambientada en una era apocalíptica en un mundo semidestruido del que surge una pequeña esperanza de ley y supervivencia. Será una obra llena de intriga, romance, envidias, traiciones y triunfos inesperados. Por otro lado, Francisco Solís ya está escribiendo el segundo tomo de Siniestro, Cazador de Demonios.

Muchas gracias por su tiempo, maestro.

¡Estaré siempre a sus órdenes!

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Conoce más de nuestro entrevistado en www.akoby.deviantart.com

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Author: Everardo Ferrer

Everardo Ferrer es promotor y difusor de la cultura del cómic desde 1994, cuando publicó por primera vez El Factor Mutante en las páginas de la revista Códice Rock. Ha colaborado en las publicaciones especializadas más importantes que se han impreso en México: Súper Cómics, Noveno Arte, Comic Zone y Cenizas: Revista Narrativa Gráfica. Es socio fundador de Comikaze y fue el articulista más longevo de Grupo Editorial Vid, papel que repite en Editorial Kamite.

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