El formato de cómic no se detendrá: Darío Brizuela (entrevista)

Por Hugo Daniel del Río, desde Buenos Aires, Argentina 

 

Darío Brizuela (Buenos Aires, 1977) ha sido artista de muchas adaptaciones de personajes animados al mundo del cómic para gigantes como DC, Marvel y Cartoon Network, en series como Batman ´66 y Wonder Woman ´77, además de diseñar empaques para licencias de Hasbro y Fisher Price. Amante de la tecnología, los viajes y las películas de Superman protagonizadas por Christopher Reeve, nos dio la oportunidad de tener una charla con él y conocer un poco sobre su paso por el mundo de la ilustración y la historieta, sus influencias, lo que piensa del medio y otros temas de interés.

 

Muchas gracias por aceptar esta entrevista, Darío. Háblanos un poco sobre ti y tus inicios.

Soy de Buenos Aires, Argentina. Dibujo desde siempre, desde “chiquitín”. Mis padres notaron mi gusto por el dibujo y comencé a tomar cursos de dibujo, pintura, escultura… y pronto me di cuenta que lo que realmente me gustaba era el dibujo en la historieta. Además de las clases dibujaba mucho por mi cuenta, copiaba dibujos de los artistas que me gustaban para seguir la práctica. Luego tuve oportunidad de tomar clases con Carlos Vogt, un reconocido historietista argentino.

Tuve múltiples trabajos que me ayudaron a ir haciendo contactos. Primero en un videoclub. Sí, de esos donde iba la gente a escoger una película para alquilarla durante unos días y luego regresarla, y luego una en una comiquería. Uno de los socios del videoclub era ni mas ni menos que Carlos Trillo (premiado guionista), que se dio cuenta de mi gusto por el dibujo porque veía como copiaba las portadas de las películas y me invitó a trabajar en su editorial como asistente administrativo. Así pude conocer a un montón de dibujantes y ver cómo era el mundo de la historieta, de tal modo que pude trabajar como ayudante de Carlos Trillo y Carlos Meglia. ¡Tenía al guionista y dibujante trabajando juntos en la misma oficina!

 

Gracias a Carlos Meglia, que en ese entonces colaboraba para Wildstorm, tuve oportunidad de hacer contacto con las editoriales en Estados Unidos. Mandé pruebas y mi primer trabajo profesional fue una historieta corta de Star Wars para Dark Horse. Pensé: ¡Llegué! Para mi fue un momento importante recibir por correo el papel de la editorial en el que iba a trabajar. Equivocadamente pensé que el trabajo no iba a parar, que iba a seguir recibiendo proyectos, y me llevé la sorpresa que no fue así. Así no funcionan las cosas en el medio del cómic. Uno tiene que estar moviéndose todo el tiempo.

¿Cómo definirías tu estilo?

¡Ah! La famosa pregunta del estilo. Siempre me resulta un tanto confuso cuando recibo comentarios como “Me encanta tu estilo”, pues la realidad es que trabajo en muchos estilos dependiendo del proyecto en el que me encuentre en ese momento. Varios de los títulos en que he participado son adaptaciones de animación a cómic. TMNT, Teen Titans, Batman: The Brave and The Bold, The Batman, The Adventures of Batman, Ben 10, etcétera, por lo que hay que hacerlos con el mismo estilo de la animación. En ese sentido podría decir que mi estilo es reconocido en esos trabajos desde una perspectiva narrativa. Por otro lado, si hablamos de mi estilo de dibujo (un mix entre cartoon y realista) éste lo adapto cuando dibujo comisiones que me piden, o en otros títulos donde he trabajado, como Batman 66’ o Wonder Woman 77’.

 

¿Y en ese sentido como te sientes más cómodo? ¿Trabajando distintos estilos de dibujo o trabajando con el tuyo?

Realmente disfruto trabajar ambos. Voy a ir un poco hacia atrás en la historia: Al inicio de esta carrera mi intención era dibujar en un estilo realista, pero esto fue porque cuando uno aprende a dibujar es lo que te enseñan: dibujo académico, anatomía, luz y sombra, expresiones, todo eso. Pero me fueron llamando la atención estilos más inclinados hacia el dibujo animado,  como Carlos Meglia y Horacio Domínguez, que fusionaban el estilo del dibujo animado y la historieta, pero para un público adulto. Un estilo muy francés, pero que no se veía entonces en Estados Unidos.

Me gustó esta mezcla y supe que iría por ahí. Unos años después terminé de confirmarlo cuando vino esta oleada de dibujantes que cambiaron el estilo de dibujar cómics de superhéroes, como J. Scott Campbell, Humberto Ramos y Joe Madureira. Iba en el camino correcto para entrar al mercado norteamericano. Reafirmé mi decisión gracias a los comentarios de editores, que me hicieron la observación de que mi uso de un estilo más estilizado, más cartoon, tenía más fuerza e impacto que un estilo más realista. Me ayudaron a reconocer mi potencial donde tal vez yo no lo veía en ese momento, y gracias a eso he tenido oportunidad de enriquecer mi dibujo trabajando en los diferentes estilos de cada proyecto…

¡Pero es totalmente cierto! El tema del estilo no es un camino fácil cuando uno inicia en esto.

 

¿Y como fue que se dio la oportunidad profesional?

Resulta que cuando trabajaba en una cómic de aventuras para niños, acá en Argentina, el estilo que le puse a estos personajes era muy de dibujos animados. Dentro de las pruebas de mi trabajo que mandaba a Estados Unidos, incluía lo que hacía en esa historieta. Las cosas que se dan en la vida: resulta que ese estilo era similar al de la caricatura de Ben 10. Yo no conocía a Ben 10, no había llegado aún a Argentina. Entonces recibí la oportunidad de trabajar de manera regular dibujando las aventuras de Ben 10 en cómic y muchos otros proyectos, como packaging para juguetes de las marcas Hasbro y Fisher Price, series regulares basadas en la animación, y otras cosas.

Suena a que todo pasó muy rápido, pero fue todo lo contrario; me llevó un buen recorrido, y es lindo pensar que trabajar con un lápiz y un papel en Argentina me iba a llevar más tarde a una oficina de Marvel en Nueva York o a tener el privilegio de que algunos de mis trabajos hayan sido revisados y aprobados por Jim Lee. No es para nada poco, al menos no para mí.

 

 

¿Tienes algún ritual, costumbre, hábito antes/durante/al finalizar un día de trabajo?

Mmmm… ¡Me siento y trabajo! (entre risas), pensándolo… ¡no hago demasiado ritual! De vez en cuando pongo alguna serie, alguna película de fondo. Pongo muy a menudo las películas de mi superhéroe favorito: Superman I, II o III con Christopher Reeve.

¿Con qué artistas  te hubiera gustado o te gustaría trabajar?

Me hubiera gustado ser contemporáneo y trabajar a la par de, por ejemplo, Alan Grant, Bruce Timm, John Byrne, José Luis García-López (los últimos mencionados son de mis máximos héroes). Sé que muchos dibujantes escogerían algún escritor, pero para mí trabajar en algún proyecto en conjunto con ellos sería algo que realmente me gustaría hacer.

¿En que proyecto estás trabajando actualmente?

Estoy terminando un libro de Star Wars para Lucasfilm en el estilo de los  cortos de Galaxy Adventures de Cartoon Network. ¡Es un proyecto gigantesco y trabajar en ese estilo me encantó! Creo que está quedando genial,  ya que son, digamos, ilustraciones de los momentos más icónicos de la saga. Espero mostrar algo en redes sociales hacia fin de año, porque en Lucasfilm son bastante estrictos con el tema de la confidencialidad.

Para DC estoy trabajando en un cómic de Scooby Doo en formato Giant Size, de los que se distribuyen en los Walmart de EU. Para Capstone y DC acabo de ilustrar una miniserie que trata sobre los orígenes de personajes de DC al estilo de serie animada, y por último estoy contribuyendo para una empresa de videojuegos. No puedo decir mucho, sólo que son personajes muy conocidos de Nickelodeon que había tenido oportunidad de dibujar en el pasado. Supongo que saldrá para plataformas digitales como tablets y teléfonos.

 

¿En qué tipos de proyectos te gustaría colaborar?

La verdad es que estoy súper contento con los proyectos en los que estoy trabajando, más en la situación actual. Desafortunadamente también hubo proyectos que tuvieron que frenar. Estaba trabajando para Fisher Price en packaging de juguetes. Era un proyecto bastante grande y tuvo que quedar en pausa debido al tema del coronavirus. Así que esperemos que más adelante ése y otros proyectos que también quedaron en pausa puedan seguir. De tener más tiempo para hacer cosas propias, porque también hago comisiones y cosas así, me gustaría armar más material o algún libro de arte o sketchbook nuevo para ofrecer en mi página. Pero bueno, lleva tiempo armar un buen libro.

¿Trabajar en digital o trabajar en tradicional? ¿Cuáles son los pros y los contras?  ¿Qué te gusta más o menos? ¿Combinas las dos?

Por el tipo de trabajo que vengo haciendo desde hace algunos años, es casi imprescindible trabajar en digital, De hecho es requisito obligatorio en algunos proyectos. Y tiene sentido por muchos motivos. Por ejemplo, hice cosas de Superhero Girls de DC y te pedían que los personajes estuvieran dibujados de forma separada del fondo de la ilustración y es porque eso después lo usan para stickers u otros productos.

 

Otro ejemplo es el tema de la agilidad. Mandas un boceto y te piden correcciones. Si eso fuera en papel sería muy difícil tener que estar escaneando todo el tiempo porque a veces las correcciones son mínimas, y esto acelera mucho las cosas. Me encanta lo digital, pero nunca será como trabajar en tradicional. Cuando estás por poner el trazo a tinta, como que sientes un nerviosismo, y en digital ese nerviosismo no existe. Ese miedo por el trazo definitivo no está, porque en digital podés corregir absolutamente todo.

Me imagino que es esa parte del encanto de, “si me equivoco aquí, en este trazo se fue todo un día de trabajo”.

Sí, pasa. Son sensaciones lindas que uno empieza a extrañar. Yo, por ejemplo, extraño terminar una página y no poder tenerla en la mano. Porque la página original es como un pedacito de la película. Vos estás contando la historia y tenés una página original con los cuadritos y todo lo que eso lleva. Y lo digital es un archivo, un archivo virtual. “Listo, terminé la pagina, ya está, digitalizada constantemente”. Y se extraña un poco eso. Pero bueno, intento ver el lado positivo. Cuando vi que las editoriales empezaban a sacar cómics en formato digital me pareció genial, porque abría más el mercado y las oportunidades, porque ya se pueden sacar cómics todas las semanas. No hace falta contar con distribución o una comiquería o una imprenta. El cómic lo tenés ahora.

 

Hoy en día, ¿cómo ves el futuro de la industria del cómic de manera global y de manera local en Argentina?

De manera global, está todo muy dudoso justo ahora. Por lo menos lo que vi es que muchas de las editoriales de EU pusieron en suspensión muchos proyectos, y a muchos dibujantes. Quedó todo frenado hasta ver que va a pasar. Las comiquerías están complicadas, así que calculo qué cambios va a haber en algunas cuestiones. Pero la historieta va a seguir, yo creo que no va a parar el formato en sí de historieta o cómic, no creo que se detenga. Hace poco escuchaba a otro dibujante que decía que hace muchísimos años, cuando apareció la televisión, se creía que la gente iba a dejar de ir al cine. Y no fue así, es un medio distinto.

Así que supongo que puede haber cambios en las editoriales, administrativos por así decirlo, la llegada a comiquerías o ese tipo de cosas. Pero en sí, la historieta va a seguir sin problema. En Argentina lo que empezaba a notar hace tiempo es que empezaron a aparecer muchos editores jóvenes. Generaron una oportunidad a dibujantes locales, como gente de Utopía, Capitán Barato, que son editores de Argentina. La verdad es que me gustó eso. Las ediciones son lindas, cuidadas. Los proyectos te pueden gustar o no, pero vi como que había una apuesta importante con toda la realidad argentina, ya que algunos de estos editores no viven de eso, pero en el fondo están las ganas, y están las convenciones, y me parece genial eso.

 

¿Eres coleccionista de algo?

En su momento intenté coleccionar historietas, pero no me salió. Porque quería tenerlas todas en sus bolsitas, cuidadas, ordenadas y no pude porque yo a cada rato las sacaba de la bolsita y las miraba y las copiaba. Tengo una pequeña colección de arte original de otros artistas que he hecho durante las convenciones a las que asisto, pero hobbies no tengo. Me gusta mucho la tecnología, o sea, he llegado a tener varias computadoras sólo por tenerlas. Capaz tengo el iPad para trabajar y sale la nueva iPad y ya la quiero tener.

Además de trabajar un montón, ¿qué te gusta hacer en tus tiempos libres?

Lo que más me gusta es dibujar, y si tengo tiempo libre (que no es mucho) quizás dibujo sin la presión del trabajo. Me gusta mucho viajar, los aeropuertos. Cuando me preguntan ¿De que te gustaría trabajar si no fueras dibujante? yo siempre digo que me gustaría trabajar en un aeropuerto. Supongo que es porque tiene ese ambiente diferente a todos los lugares ¿no? Como que ves gente contenta porque se está yendo de vacaciones, hay una energía linda. Y también es como un micromundo. Como lugar tiene algo que me atrae. La verdad es que me gusta llegar con mucha anticipación antes de viajar a algún lado para estar ahí, comer algo, mirar. Para mí, el hecho de estar en un aeropuerto quiere decir que algo bueno está por empezar, estás yendo a un lugar que querés ir, la estás pasando bien.

 

¿Algún mensaje para los lectores de Comikaze?

Estoy muy deseoso de conocerlos. La verdad es que espero que en algún momento tenga la oportunidad de ir, aunque no sea a una convención, sólo ir a pasear. Me llama mucho la atención la cultura mexicana, la comida, el acento… de hecho uno de los primeros trabajos que hice con Carlos Meglia como ayudante fue en un especial de Crimson llamado Scarlet X: Blood on the Moon, que transcurre en México. Tuvimos que hacer una investigación para poder dibujar bien algunos lugares de la Ciudad de México. No había internet en ese entonces, había que buscar en libros, fotos y cosas. Y Carlos tenía esta especie de regla que para que uno pueda transmitir bien las cosas, en un proyecto o cómic, hay que leer sobre la ciudad y conocer. Y como ese cómic tiene muchísimas referencias sobre los aztecas y las culturas mexicanas, ahí me quede súper enganchado. Sin conocer México, calculo que es un lugar donde podría vivir tranquilamente.

 

Conoce más sobre nuestro entrevistado en

Author: Hugo Daniel del Río

Modelo ‘83 y comunicólogo por formación, actualmente vive en la bonita ciudad de Buenos Aires con la dueña de sus quincenas. Disfruta de las cosas viejas, jugar videojuegos, poner música y hablar alrededor de su historia y composición, juntar dibujitos de artistas, beber cerveza, pasar el tiempo con las personas que ama y, por supuesto, leer comics. Sostiene que la Coca-Cola sabe mejor en envase de vidrio, el cine siempre se ve mejor en el cine (incluyendo el malo), el instinto difícilmente se equivoca, el error es el mejor maestro, y que donde sea que te pares, siempre debes hacerlo con la mejor onda.

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.