Agents of Atlas: el Dream Team de los 50

Por Luis Carreón

 

Agregue un súper agente asiático, un hombre gorila, un chico del espacio, una diosa del amor, una reina de los océanos y un robot de poder ilimitado. Añada una pizca de humor, vierta un poco de SHIELD, un manojo de Wakanda, tres tazas de corporaciones malignas y referencias a películas serie B de los años 60, y endulce con mucha acción. Mezcle todo y disfrute.

Así de extraño y ecléctico, como una excéntrica receta gourmet, es Agents of Atlas (2006), serie escrita por Jeff Parker y dibujos de Leonard Kirk, con bellas portadas de Tomm Coker. El título surgió como una suerte de reboot o refresh de personajes surgidos en la década de los 50, entonces publicados por la editorial Atlas Comics, nombre anterior de Marvel Comics. Cabe mencionar que todos ellos pertenecían a títulos independientes y nunca sumaron fuerzas como parte de un súper equipo, como en esta versión contemporánea. También es interesante mencionar que el equipo como tal ya había aparecido en un número de What if… publicado en 1978, y de forma esporádica en otros títulos, pero sin lograr mayor relevancia, hasta su encarnación final de 2006, que los integró plenamente al Universo Marvel.

 

La historia moderna de estos personajes comienza con un equipo formado en los años 50 con la misión expresa de rescatar al entonces presidente Dwight D. Eisenhower, secuestrado por el villano Yellow Claw. El encargado de reunir al grupo y planear la operación es Jimmy Woo, agente especial del FBI, quien es auxiliado por una variopinta selección: los héroes Marvel Boy y Venus; la prima del Submariner, Namora; el hombre gorila Kenneth Hale, y el robot humano M-11. En menos de 24 horas, gracias a la maestría táctica de Jimmy Woo, logran trabajar como una fuerza de ataque coordinado que pareciese llevar más de una década en operación.

El rescate se concreta y los héroes salvan el día; sin embargo, la misión se clasifica como ultrasecreta y el equipo es desbandado, quedando todo en el olvido, hasta 40 años después, cuando Kenneth Hale es llamado a una base secreta de la agencia SHIELD en el desierto de Mojave, donde es informado e interrogado sobre una sospechosa operación que involucra a su exlíder, Jimmy Woo, quien se encuentra cautivo y al borde de la muerte en las mismas instalaciones.

Sus antiguos compañeros M-11 y Marvel Boy logran rescatarlo y sanarlo, pero enfrentan un gran problema: la tecnología uraniana de Marvel Boy restituye el cuerpo de Jimmy Woo, pero solo hasta el punto en que ambos tuvieron contacto, es decir, a finales de los 50, lo que deja un Woo un tanto desfasado, sin muchas pistas y con más preguntas que respuestas. A partir de eso inicia una divertidísima historia que reune al equipo y nos muestra un poco de la historia de cada personaje, sus motivaciones y personalidad, a lo largo de los seis números de esta excelente miniserie, aun con ciertos momentos que parecen cliché y algunas vueltas de tuerca un tanto obvias, pero que dan un sabor particular a la trama.

 

Lo mejor de la serie son sus personajes, comenzando con Woo, a quien podemos situar entre James Bond y Maxwell Smart, por su aparente inocencia y su manera simple de solucionar las cosas. Por otra parte, el hombre gorila es sin duda el más carismático del grupo y es fácil apreciarlo por su personalidad y la dinámica que mantiene con el resto, siendo delicado y comprensivo con las damas, y fraternal con Marvel Boy.

Del lado opuesto está M-11, una especie de T-1000 con cuerpo de ROM y grandes similitudes al Gigante de Hierro, cuyo diseño simple solo disfraza un increíble poder. Verlo en acción es recordar cuando jugábamos de pequeños con una figura de acción cuyas aventuras solo eran limitadas por nuestra imaginación. Pese a lo frío e inexpresivo que es este personaje, también logramos apreciarlo, algo increíblemente complicado de lograr. Marvel Boy es otro acierto, un extraterrestre con hábitos y comportamientos que nos incomodan por momentos, mientras que Venus y Namora le dan el toque de poder necesario al equipo, además de, en el caso de la primera, aportar una pizca de erotismo que normalmente vemos solamente en el manga.

Lograr el equilibrio entre personajes con características tan distintas es extraordinario, por lo que recomiendo a todos buscar esta miniserie, viajar en el tiempo y divertirse con este loquísimo viaje.

 

Author: Luis Carreón

Arquitecto de profesión, es egresado de la Universidad de Ecatepec. Apasionado de los cómics en todas sus facetas, coleccionista, lector asiduo, investigador y estudiante de la historia, amante de la literatura lovecraftiana, escritor amateur y curioso de lo inexplicable, lo paranormal y lo fantástico.

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